Yasky: “El nuevo mínimo no imponible servirá a la reactivación del mercado interno”

Hoy sesionaron las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados de la Nación con presencia de representantes sindicales.

El secretario General de la CTA y Diputado Nacional, Hugo Yasky, en su intervención aseguró que de aprobarse la modificación del mínimo no imponible “no sólo va a beneficiar a las trabajadoras y los trabajadores que dejarán de tributar este impuesto sino también a las pymes, a los comercios de barrio, a los que se volcarán gran parte de los 18 mil millones de pesos en consumo que implicará solamente la devolución de los descuentos efectuados por la retroactividad de la Ley. Esto será un engranaje en la reactivación del mercado interno”.

Nuestro compañero afirmó que, con los cambios propuestos, “menos del 7% de los trabajadores pagará ganancias” y, además, consideró necesario “avanzar en una reforma tributaria integral para que paguen más los que más tienen, a diferencia de la situación actual en que se descarga la mayor presión fiscal sobre los que menos tienen.”

Por último, Hugo reflexionó sobre la situación de los trabajadores y las trabajadoras de la economía social: “Son los más desprotegidos y los que más sufren las consecuencias de la pandemia, a pesar del enorme esfuerzo del Estado a través del IFE, el Potenciar Trabajo y otros instrumentos de ayuda y deben ser los destinatarios del Aporte Solidario a las Grandes Fortunas. Sin embargo, hoy leía noticias según las cuales los más ricos y poderosos de la Argentina, que deben declarar sus bienes personales, están especulado con no declararlos para postergar o eludir su aporte. Esta postal muestra los dos extremos de una sociedad, por un lado, los laburantes que sostienen con sus impuestos el funcionamiento del Estado al límite de la distorsión como en el caso del impuesto a las ganancias, que durante el macrismo llegó a sus máximos históricos de trabajadores alcanzados y, por otro, los más pudientes que, no sólo miran para otro lado ante las necesidades de los humildes, sino que en un momento tan difícil como este, intentan gambetear su obligación y evadir un impuesto solidario para ayudar a los que menos tienen.”

Una apostilla de la reunión merece desatacarse. Cuando en el inicio del encuentro, un representante sindical hacía uso de la palabra recordando que el gobierno de Macri había prometido eliminar el impuesto pero acabaría triplicando la cantidad de trabajadores alcanzados por el tributo, algunos diputados opositores intentaron acallar su intervención a los gritos. Estos legisladores de JxC interrumpieron al orador porque no les agradaba su contextualización y buscaron conminarlo a opinar solamente a favor o en contra del proyecto en tratamiento. Yasky tomó la palabra y señaló el escándalo que implicaba el hecho de que los representantes del pueblo invitaran a la Cámara a miembros de la sociedad y luego buscasen impedir sus intervenciones. “Este acto vergonzoso no es propio de la vida en democracia”, terció.

Nuestro Secretario General finalizó su intervención con una clara postura de clase: “Estoy seguro de que si, en lugar de un trabajador, estuviera haciendo uso de la palabra el titular de una asociación representativa de grandes empresas, a ninguno de ustedes se les ocurriría levantar la voz para impedir su expresión. Debemos terminar con esa mirada de patrones de estancias en las instituciones de la República”.