Victorio querido mío, amigo, compañero

Se arremolinan las imágenes de tantos momentos hermosos, duros y algunos tristes también.

Siempre con el humor a flor de labios, las sonrisa y la esperanza en el gesto. Así te recuerdo.

Desde el viejo local de los anarquistas de la FORA, allá por los años bravos, hasta ahora en tus últimas reflexiones, tan cargadas de sensatez y clara estrategia.

Ay!!, Pero me duele no contar más con vos donde siempre había un abrazo cálido, un abrazo de amigo de pueblo, una palabra compañera, a veces dura pero esperanzada.

Me quedará por mucho tiempo el dolor de la pérdida que no se apaga, pero también el consuelo de tu ejemplo que nos conmueve mientras ilumina mejor qué hacer en los tiempos que vienen.

Un abrazo interminable.

Y también a Mabel, una compañeraza de las de antes.

Francisco.

(*) Exintegrante de la Lista Marrón de la UOM Villa Constitución y luego preso político de la dictadura.