Si hay trabajo digno para los adultos, no hay trabajo infantil

El pasado lunes 13 la CTA-T participó de una reunión virtual de PAMPA2030 -Plataforma Argentina de Monitoreo para la agenda 2030- que tuvo como nombre “Desafíos para la protección social y posibilidades de la Agenda 2030 para la Erradicación del Trabajo Infantil”.

El encuentro, que tuvo lugar en ocasión del Día Mundial para la Erradicación del Trabajo Infantil, sirvió para intercambiar perspectivas para avanzar contra esta problemática que afecta gravemente nuestro país y la región. Allí estuvieron el director de Relaciones Internacionales, Andrés Larisgoitía y Viviana Doval, Coordinadora del Equipo de Trabajo Infantil de la CTA-T y de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA-CTA).

Además se sumaron distintos representantes de organizaciones sociales, sindicales y civiles que integran PAMPA2030, con el objetivo de fortalecer alianzas frente a un flagelo todavía vigente. Doval, en su intervención se refirió a su participación en la 5ª Conferencia Mundial que se realizó en Durban, Sudáfrica en el pasado mayo. En ese encuentro, Doval representó a la CTA-T en el Panel de Alto Nivel sobre Protección Social y Trabajo Infantil.

Consultada por este tema, Doval agrega: “En nuestro país el trabajo infantil esta aumentando. No tenemos estadísticas concretas porque es muy difícil relevarlas. Pero sí sabemos que por efecto de la pandemia y, anteriormente a eso, los cuatro años de gobierno neoliberal de Macri, que ha aumentado el trabajo infantil en función de que las familias cada vez tienen menos capacidad económica para solventar los gastos y eso hace que en muchos casos los chicos tengan que salir a trabajar”.

Respecto a la situación de nuestro país, la Coordinadora esbozó que la problemática es más grave en las zonas rurales: “en donde más trabajo infantil sabemos que hay es en el campo. Trabajo infantil rural pero también sabemos que hay trabajo infantil doméstico, que pasa más invisibilizado porque no se puede ingresar a las casas de familias para ver si los chicos trabajan. Por la crisis, muchos chicos y chicas tienen que quedarse a cuidar a los hermanitos y dejan de asistir a la escuela. Y también hay trabajo en casa de terceros."

Al mismo tiempo, Doval sostiene que la deserción escolar se vio agravada luego de la pandemia de COVID 19: “Por el hecho de haber tenido que tener las clases de forma virtual muchos de los chicos y chicas no tenían siquiera acceso a una computadora o a internet para las clases y se han desvinculado de la escuela. La revinculación de los chicos lleva bastante tiempo y el atraso educativo también se nota”.

En relación a las posibles acciones para erradicar el trabajo infantil, Doval agrega: “lo que tenemos que lograr es instalar el tema nuevamente en la agenda política y social y que vuelva a tener la preponderancia que tenía antes. También tenemos que buscar la manera de trabajar en conjunto con toda la sociedad, no solo con gobiernos, empleadores y trabajadores sino también las organizaciones de la sociedad civil, para concientizar a las familias, a los trabajadores y a la gente en general de los perjuicios que ocasiona el trabajo infantil. No solo a los niños y niñas que trabajan sino también a toda la sociedad, porque lo único que hace es reproducir el círculo de pobreza. La herramienta más importante en ese sentido tiene que ser la creación de trabajo digno para los adultos y los jóvenes en edad de trabajar y una educación de calidad, con igualdad de oportunidades y gratuita, que realmente sea la garantía del cambio, del poder romper con las desigualdades sistémicas”.

Desde 2002, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estableció el 12 de junio como el Día Mundial contra el Trabajo Infantil. La conmemoración de esta fecha tiene como objetivo sensibilizar y comprometer a los estados a desarrollar acciones que aboguen por su prevención y erradicación. En Argentina este año las tres centrales sindicales coordinaron el impulso de una campaña gráfica bajo el lema “Si hay trabajo digno para los adultos, no hay trabajo infantil”.