Semana Latinoamericana de Prevención de Ahogamientos

ENTREVISTA A CLAUDIO VALIENTE DEL SIGURA Y AMTGAD

Del 24 al 30 de noviembre, el Sindicato de Guardavidas y su mutual participarán de la Semana Latinoamericana de Prevención de Ahogamientos en espejos de agua naturales y artificiales con una campaña de visibilización de la problemática.

“Esta campaña va a ser sobre todo en redes sociales, colegios, en distintas entidades públicas a nivel latinoamericano para generar conciencia en la población sobre un problema que debe atenderse a nivel salud y desde el Estado empezar a generar entendimiento que es un problema de salud”, explicó Claudio Valiente, director del área de Capacitación y Formación de la Asociación Mutual de Trabajadores Guardavidas, Afines y Deportivos (AMTGAD) y revisor de Cuentas del Sindicato de Guardavidas Unidos de la República Argentina (SIGURA).

“Tenemos alrededor de 360.000 muertes al año en todo el mundo. En Argentina la muerte por ahogamiento es la principal causa de muerte en niños de 1 a 4 años por incidentes, por encima de lo que es tránsito. Imaginemos la dimensión que tiene esto en los niños respecto a que la muerte por incidente es el ahogamiento. Segunda causa de muerte en niños de 1 a 14. Tercera causa de muerte en adolescentes. Es un problema de salud que debemos atender y la principal herramienta, más allá de la capacitación de los compañeros guardavidas, es la prevención”, detalló.

-¿Cuáles son los recaudos que hay que tomar tanto en piletas como en ríos, mares y lagunas?

 Como primera medida, ya sea en natatorios, espejo de aguas naturales, ríos, mar, cualquier espejo de agua, la primer condición es que haya guardavidas. Todo espejo de agua debería estar bajo la supervisión y control de personal idóneo, y en este caso somos los profesionales guardavidas. Por otro lado, aquellas personas que vayan a lugares agrestes, donde no hay posibilidad de control de profesionales guardavidas, porque no todos estos lugares pueden estar controlados, es ahí donde uno mismo tiene que ser consciente de los riesgos que implica el agua y sobre todo en niños. Por ejemplo, la principal prevención parte del adulto que esté a cargo de los niños. Medidas que aunque parezcan extremas es que todo niño debe estar al alcance de un brazo del padre. Tenemos la norma que nosotros decimos “10 – 20”, no puedo dejar de mirarlo más de 10 segundos y no estar más lejos de 20 segundos de poder ir a buscar ayuda.

-¿Qué hay de realidad respecto de evitar meterse al agua después de comer? ¿Es un mito o realmente puede haber complicaciones?

 En realidad, lo que ocurre es que puede haber un espasmo. Que la mayor cantidad de fluido sanguíneo después de comer está centrado en el aparato digestivo y al entrar en contacto con el agua fría y generar para el organismo una preparación para un esfuerzo físico, como puede ser nadar o predisponerse para soportar el agua fría, hace que ese proceso digestivo se corte porque el organismo se va a preparar para moverse y no seguir con el proceso digestivo, y puede producir un espasmo abdominal. Pero en línea general, lo que debemos tener en cuenta es la supervisión de los adultos.

Valiente, quien hace honor a su apellido, trabaja también para el triatlón Ironman Argentina donde está a cargo de los operativos de seguridad de agua en todo el país. El guardavidas aclaró que “la mayor cantidad de muertes ocurren domiciliariamente”. “No tienen perímetros las piletas, en los countries, en las casas particulares, no tienen un cerco perimetral que garantice que un niño no caiga a la pileta estando solo, caminando por el parque de su casa. Se ahogan en baldes de agua. Es un problema que pasa más por prevenir que por medidas tan drásticas como puede ser no te metas. En los adolescentes tenemos la particularidad del alcoholismo. Habría que hacer una campaña de concientización, respecto que no se puede ingresar al agua alcoholizado, tanto en adolescentes como en adultos. Adultos que entran después de comer, de haber ingerido bastante alcohol al agua. Entender lo que son las corrientes de retorno”. Es cuando, debido a la forma de la playa submarina, se produce un movimiento del agua, después de que rompe la ola, que forma un canal por donde el agua retorna, agarrando velocidades de hasta 5 metros por segundo. Un consejo sería nadar hacia los lados, derecha o izquierda, para salir de la zona de peligro. Jamás intentar nadar hacia la orilla porque demandará un esfuerzo que agotará y que puede ser fatal.

En este sentido sostuvo que no es lo mismo nadar en piletas que en espejos de agua naturales donde no se conoce la profundidad de las mismas ni la existencia de algún tipo de corriente, y el agua amarronada dificulta muchas veces la observación de les niñes. “Cerquita de tener la semana de prevención a nivel latinoamericano, tenemos la muerte de un chico de 13 años en Concordia hace unos días atrás; un chiquito de 4 años en Termas de Río Hondo; ayer dos mellizos de 20 años que fallecen en el río Dulce, en Santiago del Estero. La cantidad de muertes de pescadores por no entender lo que es un río con corrientes. Un pescador se mete al río con el agua hasta las rodillas piensa que no va a pasar nada y los ríos cambian abruptamente de profundidad. Esto quiere decir que un pacito más adelante de donde tenías el agua a las rodillas podés tener cinco metros”.

“Una norma de prevención sería que todo pescador que va a pescar e ingresa al agua, tiene que estar con chaleco. La gente que entre en kayak. Todo el mundo piensa que comprarse un kayak es saber navegar y hoy en la costa tenemos infinidad de casos de kayakistas que sufren accidentes graves. Esto es porque primero, no son idóneos para manejarse con una embarcación dentro del mar y segundo, no tienen los elementos de seguridad que deberían tener para meterse al agua con una embarcación y esto es producto de que no hay una normativa reguladora que le dé la potestad a un compañero guardavidas que les pueda decir ’si no tenés los elementos de seguridad no podés entrar al agua con esta embarcación’”, describió el director de Capacitación y Formación de AMTGAD y agregó: “De eso, en teoría, se encargaría Prefectura, pero no puede estar cubriendo los miles y miles de kilómetros de costa que tenemos. Entonces, estas campañas de prevención y tener las herramientas necesarias los compañeros guardavidas, sería un gran avance”.

-También hay que prestar atención a las crecidas de los ríos luego de las lluvias, por ejemplo.

 Sobre todo en las zonas de montaña. Suele llover arriba en la montaña, y uno está en un arroyito insignificante, que uno piensa no tiene ningún peligro y en cuestión de minutos, el caudal de ese arroyito puede incrementarse con bajadas de troncos. Entonces, no hay que acampar cerca de un espejo de agua cuando estamos en un río de montaña, infinidades de medidas que hacen a que esto deje de ser un problema tan grave como el que tenemos hoy. Solamente desde la prevención.

-Entonces, ¿cómo van a trabajar desde el SIGURA y la AMTGAD para visibilizar la problemática durante la Semana Latinoamericana de Prevención de Ahogamientos?

 Yendo a distintas entidades públicas, en colegios. Los guardavidas que trabajamos en natatorios a lo largo de todo el año en las escuelitas de natación, con los colegios que alquilan espacio dentro de los natatorios, para hacer una campaña con los chicos que básicamente son un gran difusor de información cuando llegan a su casa.