Regular el teletrabajo es garantizar trabajo decente

Buenos Aires, lunes 20 de Julio de 2020

La pandemia generada por la expansión global del virus COVID-19 aceleró una serie de modificaciones que estaban tomando lugar en el mundo del trabajo.

El aislamiento social preventivo y obligatorio en sus distintas fases impuso la modalidad de trabajo a distancia con el que muchos y muchas nunca habíamos tenido que convivir producto de la propia dinámica de nuestro desarrollo laboral. Esto configura un escenario en el que todos los aspectos de nuestra vida se vieron alterados de la noche a la mañana: nuestros vínculos afectivos, nuestra planificación personal y familiar y también nuestro desarrollo laboral y profesional. Las y los jóvenes en particular vemos profundizar el camino de la virtualización de nuestra experiencia sensible. Negada la posibilidad de habitar presencialmente nuestro trabajo, nuestra cursada, eventos culturales o las reuniones con amigos y amigas, concentramos todo ese estímulo en una variedad de aplicaciones y pantallas.

El movimiento obrero organizado tomó una definición clara: avanzar en garantizar derechos.
Sabemos que donde no existe la norma, la única regla es la que impone el mercado, muy cara muchas veces para nuestros compañeros y compañeras. No sin menor esfuerzo, nuestros y nuestras representantes electas en el Congreso Nacional llevaron adelante el debate en la Cámara de Diputados. Logramos así la media sanción al proyecto de ley que incluyen la igualdad en derechos y obligaciones entre quienes realicen teletrabajo y tareas presenciales, el derecho a la desconexión digital y el descanso, un régimen en el que puedan convivir los cuidados de otras personas en el hogar y el trabajo a distancia, la voluntariedad para asumir esta modalidad y la reversibilidad para modificarla en el transcurso de la relación laboral, la garantía de herramientas y gastos producto de la modalidad a cuenta del empleador, el cuidado de nuestra información personal y la garantía de la representación sindical y la vigencia de nuestros derechos colectivos, nuestro trabajo, nuestra cursada, eventos culturales o las reuniones con amigos y amigas, concentramos todo ese estímulo en una variedad de aplicaciones y pantallas.

Es importante destacar que este esfuerzo se llevó en conjunto con todo el arco político, con profesionales del mundo del trabajo, con una porción no menor del empresariado, con la participación del Estado a través del Ministerio de Trabajo de la Nación y aportando una profunda perspectiva de géneros desde el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, que con el protagonismo del movimiento obrero organizado hacen posible esta discusión.

Somos conscientes de que reconocer derechos implica poner en cuestión privilegios, fundamentalmente de quienes creyeron que con esta situación excepcional sentarían las bases de un modelo desregularizado de contratación. Como jóvenes esto nos afecta particularmente, actualmente somos quienes más sufrimos la precarización laboral y quienes más contacto tenemos con la tecnología necesaria para llevar adelante las tareas de teletrabajo. ¿Formará parte de los sueños de algunos tener a disposición una fuerza laboral barata con la que jamás tener contacto cara a cara y poder así explotar y despedir vía mail, casi como si suscribieran o dieran de baja del servicio de Netflix? El trabajo a delivery es una amenaza para quienes defendemos el trabajo decente y la organización de la vida en sociedad a través de la sindicalización, la protección de derechos y la igualdad de oportunidades.

Por estas razones, las organizaciones abajo firmantes apoyamos el proyecto de Ley de Teletrabajo aprobado en la Cámara de Diputados de la Nación y en camino a la Cámara de Senadores.

Juventud Trabajadora CTA-T
Juventud Trabajadora CTA-A
Juventud Sindical
Juventud Corriente Federal de Trabajadores
Juventud Sindical Peronista CGTRA La Plata – Berisso – Ensenada
Juventud Sindical CGT Regional Oeste