Movimiento sindical y COP25: el reclamo por la transición justa

Cambio climático y trabajadores

El sector sindical mantuvo un fuerte protagonismo en la COP25, Conferencia de las Partes hacia el cambio climático, que se lleva a cabo hasta el viernes 13 en Madrid, España. Allí, en representación de la CTA-T esta semana participó de varias actividades, Sergio González, integrante del equipo de Medio Ambiente de esta Secretaría.

El eje de los reclamos de varias centrales sindicales de todo el mundo, nucleadas, como esta Central, en la Confederación Sindical Internacional (CSI) fue denunciar la inoperancia de los gobiernos que forman parte de la COP25 para tomar decisiones hacia una transición justa. Tampoco faltó el reclamo por la situación en Chile, país donde originalmente se iba a realizar la COP25 y que mantuvo la presidencia de la Conferencia.

En tal contexto, se realizó una concentración a la Embajada de Chile, contra la violencia y la represión y en solidaridad con el pueblo chileno, bajo el lema "un Gobierno que no respeta los derechos humanos, no puede presidir una Conferencia en la que se debate sobre otro derecho humano: el medio ambiente". También se mantuvo fuerte el reclamo por que Chile renuncie a la presidencia. “No es posible proclamarse frentea la comunidad internacional como un gobierno comprometido con detener el cambio climático mientras se reprime violentamente al pueblo movilizado pacíficamente en las calles”, había declarado en la primera jornada, Natalia Carrau, integrante de la Confederación Sindical de las Américas (CSA).

Respecto a la transición justa para hacer frente a la crisis climática, la Confederación Sindical Internacional fue enfática. “Nos enfrentamos a una crisis climática. Una economía con cero emisiones netas y medidas de transición justa es nuestra única posibilidad de sobrevivir. Sin el diálogo social vital para lograr progresos al respecto, su impacto económico no puede sino empeorar. La codicia corporativa y la búsqueda de beneficios a cualquier precio no pueden cimentar la transición a un futuro con cero emisiones netas, y ninguna empresa puede escapar a nuestra atención”, afirmó Sharan Burrow, Secretaria General de la CSI.

“La CSI luchará para que no se deje a nadie atrás, que no se olvide a ningún trabajador o trabajadora y ninguna comunidad. Nos solidarizamos con el pueblo estadounidense, que entiende que la retirada del Acuerdo de París por parte del presidente Trump pone en peligro la capacidad mundial para estabilizar el planeta. La CSI ha manifestado claramente su opinión de que la presencia del presidente Piñera en la COP25 en Madrid podría hacer tambalearse la confianza que necesita el pueblo, confianza en que los Gobiernos actúen para proteger sus intereses. No podemos perder otra oportunidad para que los Gobiernos afronten la emergencia climática”, concluyó Burrow.

En ese sentido, representantes de varias centrales sindicales nucleadas en la CSI, se manifestaron el miércoles 11 ante la "inoperancia" de los gobiernos para tomar decisiones para una transición justa. En el recinto donde se llevaba a cabo la Conferencia, la policía de la ONU expulsó a un conjunto de sindicalistas internacionales, entre ellos a Sergio González, y varios delegados y delegadas de la CSI. También le retiraron la acreditación a la secretaria de medio ambiente de la Unión General del Trabajo de España, Ángela García de la Torre.

El pedido por una transición justa hacia recursos energéticos más amigables con el medio ambiente es un reclamo por empleos decentes para todos los trabajadores y trabajadoras. Una financiación adecuada para la lucha contra el cambio climático es la piedra angular de una política climática eficaz y los Gobiernos deben comprometerse en ese sentido. Asimismo lo es que los sindicatos estén en la mesa de negociación, para que se tome en cuenta la voz de los trabajadores afectados por la crisis del clima y las políticas climáticas.

En relación a ese reclamo, González participó el sábado de un encuentro organizado por Sindicatos por la Democracia Energética, TUED según sus siglas en inglés. El reclamo por la estatización de la energía y su acceso como un derecho social, fueron los ejes del evento, donde se debatió cómo articular acciones de manera global en pos de la restituciónd el manejo por parte de los estados, no solo de la energía sino también del transporte público.