Milagro Sala: “Los políticos vienen y van, no son eternos, pero el pueblo sí”

Entrevistada en el programa “Salir por arriba” que dirige el compañero Néstor Piccone en la AM 740, Radio Rebelde, Milagro Sala brindó un testimonio vibrante de las razones por las cuales permanece presa y rehén de Gerardo Morales.

El pasado 11 de agosto, en el micro “Te paso la voz, hermana” (WILPF Argentina-Codehcom) que se emite en “Salir por arriba”, la compañera Pocha Pagano dialogó con Milagro y aquí transcribimos el testimonio completo de la dirigente jujeña y Secretaria de Pueblos Originarios de nuestra CTA.

Queremos la libertad.

“No me gusta hacer “milagrismo”, pero muchas veces a una se le hace un nudo en la garganta, cuando te preguntan “cómo están tus hijos, cómo está tu familia” y bueno, no están nada bien. Quizás alguno diga “bueno, está aflojando” o (con perdón de la expresión), es una cagona porque se le hace un nudo en la garganta o quiere comenzar a lagrimear. Muchas veces cuando las madres ven sufrir a los hijos, se sufre el doble. Lo mismo pasa con ellos, con los hijos, con los nietos. Es horrible la situación que nosotros estamos pasando estos cinco años y siete meses.
También quiero aclarar que no es Milagro Sala la única presa política en Jujuy. Nos metieron 11 compañeros, 10 compañeras y esa mochila la llevo en la espalda y es muy pesada para mí, porque en esa mochila llevo la detención de 10 compañeros más. Algunos son de la Tupac Amaru y otros no, como el caso de Javier Nieva, de la organización Evita; Graciela López, las hermanas Condorí, de la organización Libertad y el resto son de la Tupac Amaru.

“Esto para nosotros fue y sigue siendo una agonía. Dos compañeras nuestras recuperaron ya la libertad: Mirta Aizama y Gladys Díaz, tenían que haber recuperado la libertad seis o siete meses atrás son las compañeras Graciela López, Mirta Guerrero “Shakira”, sin embargo este gobierno opresor en Jujuy que cree que es dueño de nuestras vidas, no autoriza a los jueces a otorgar la libertad a nuestras compañeras.

“Sé que hay muchos compañeros que están militando, haciendo distintas actividades para nosotros recuperemos la libertad y hacerles entender a los jueces, a los fiscales, que queremos un juicio justo. Queremos la libertad pero no queremos que nada ni nadie nos regale nada. No queremos que el día de mañana digan “reabrimos las causas porque fue mal juzgada, o lo que viene pasando en Jujuy. A mí me absolvieron de varias causas y de la noche a la mañana Morales dio la orden de que me condenen, como en la famosa “causa de las bombachas”. Me sentaron cinco días en un banquillo con testigos falsos y los jueces determinaron que me absolvían. Después de la noche a la mañana, Casación de Jujuy resuelve que no era inocente y me dan dos años y seis meses. Así es como hacen con esas causas y lo peor de todo es que lo reflotan en época de campaña.

“En este momento, por ejemplo, salen Mario, Pedro, hablando, diciendo que Milagro debe estar presa y eso es parte de la campaña de Gerardo Morales que ahora comenzó con eso. Videos de personas que me acusan diciendo que no debo salir en libertad, que tengo que seguir detenida, sino en Jujuy habrá caos; porque Milagro Sala es violencia, cuando vemos que en Jujuy hay marchas todos los días de distintos sectores que no son de la Tupac Amaru. Son los empleados estatales, son los médicos que quieren cobrar, son los vendedores ambulantes que no los dejan trabajar o los trabajadores de Mina Aguilar que los dejaron sin trabajo, sino son trabajadores del azúcar. Siempre hay una marcha nueva, que critica a Morales para hacerle saber que no están de acuerdo con la política económica que están llevando en la provincia.

ATE Jujuy, la CTA y el nacimiento de la Tupac Amaru.

“Recién el compañero Néstor Piccone, retrocediendo en la historia, decía que vengo de la década del 90. Sí, vengo de esa década. Antes de eso era de la Juventud Peronista. Milité mucho tiempo en el Partido Justicialista, me incorporé a trabajar en la administración pública en el Departamento Antropología y Folklore, a los tres o cuatro años pasé a ser delegada, luego pasé a ser prosecretaria gremial, luego secretaria de Organización de ATE, la gloriosa ATE que no se vende, que dignificó a muchos trabajadores estatales, que fue uno de los gremios, y lo digo con mucho orgullo, que organizamos la Marcha Federal en la época de Menem, cuando se comenzaba a instalar el neoliberalismo en Argentina y avasallaba a las familias que tenían microemprendimientos, contra los trabajadores de las empresas estatales. Comenzó a privatizar energía, gas, agua. De energía, vendió el 90% a los chilenos. Así fue.

“En aquella época en Jujuy pasaron cuatro o cinco gobernadores uno más corrupto que el otro. El pueblo de Jujuy, tanto los desocupados, como los sindicatos, se levantaron. Nosotros, desde ATE habíamos armado el Frente de Estatales, en el cual estaban maestros, profesores, profesionales. Varios sectores de trabajadores estatales. Éramos alrededor de 12 sindicatos y comenzamos a discutir, hacer asambleas en los barrios, en diferentes lugares, explicando que los gobernadores que estaban no debían estar y así se organizó el “Jujeñazo”, la Marcha Federal. Dimos una discusión en ATE por lo que iba a pasar con las compañeras y compañeros que habían quedado desocupados. Se hicieron reuniones, debates muy fuertes, planteando que alguien debía hacerse cargo de los compañeros que habían quedado en la calle, ya que las empresas habían pasado a manos privadas y decíamos: “Ya que el Estado no se hace cargo de los compañeros teníamos que hacernos cargo nosotros”. Y pensábamos, decíamos, los traemos a ATE, al sindicato. Un compañero, “Nando”, Fernando Acosta, que en ese tiempo era Secretario General de ATE, nos dijo: “Nosotros tenemos que ir a los barrios”. Salimos a buscar a los compañeros desocupados a los barrios y ahí fue cuando nació la Tupac Amaru. Resolvimos primero trabajar con los desocupados, íbamos a convocar para organizarnos.

“Ahí nació la Tupac Amaru, con muchísimos trabajadores. Comenzamos con la copa de leche, roperos comunitarios, centros comunitarios, huertas comunitarias, porque en las localidades más chicas, los compañeros estaban tan mal que ni siquiera podían comprar verduras para cocinar. Éramos primeros en desnutrición infantil, primeros en deserción escolar y éramos primeros en desocupación. Veíamos cómo en el norte los niños se morían por desnutrición infantil. Era algo horrible. Decíamos por qué el Estado no se hace cargo de la salud; por qué el Estado no se hace cargo de la Educación, ya que los chicos habían dejado de estudiar porque sus padres habían quedado sin trabajo. Era muy duro vivir esa situación. El Estado miraba para otro lado, no le interesaba.

“Luego de Menem vino De la Rúa y avanzó mucho más fuerte con el neoliberalismo y estábamos “peor de lo peor”. Ahí nace la CTA, porque no queríamos seguir en la CGT. Se dio un debate en todo el país sobre la importancia de la organización de trabajadores de todos los sectores porque ya no bastaba solamente con ATE y nació la CTA. Me confundí. Después del nacimiento de la CTA, a los dos o tres años, nació la Tupac Amaru. Porque era todo un debate. ¿Qué íbamos a hacer con los trabajadores, con los médicos que habían quedado sin trabajo, con los profesores desocupados? Ahí nació la Tupac Amaru, dos o tres años después del nacimiento de la CTA.

“Comenzamos a ir por todos los barrios de periferia, clase baja. La clase media había desaparecido. Había clase alta, la que tenía y clase muy baja, que no tenía nada. La discriminación era fuerte. Los chicos, jóvenes, niños que lustraban zapatos, vendían diarios, no podían entrar al centro. Donde veían un niño humilde, un joven, lo corrían. Del centro se habían adueñado los nuevos ricos, los que se habían enriquecido haciendo política y haciendo grandes negocios.

“Luego en las asambleas de la Tupac Amaru surgió la decisión de no estar en ningún partido político, porque tanto el peronismo como el radicalismo habían destruido la provincia de Jujuy, el país. Y hablo de Jujuy porque no sea cosa que me sienta Gerardo Morales y piense que Jujuy no tiene nada que ver con la Argentina, ¿no?, sino porque Jujuy era discriminada porque no le significábamos muchos votos y por lo tanto no significábamos nada. Por eso no nos tenían en cuenta.

“Y así, yendo a los barrios nos dimos cuenta que no bastaba con darle algo caliente a los chicos, a las familias, no bastaba con un plato de comida. Porque nos decían que debían ir al médico y no tenían dinero para hacerlo, y lamentablemente si tenían $5 en el bolsillo preferían utilizarlo para hacer una sopa, un guiso, porque compraban puchero y se dividían la carne y con el huesito hacían la sopa.

“Comenzamos a trabajar con más fuerza, con los organismos de Derechos Humanos, porque movilizábamos con ATE, con la CTA. Me toca renunciar a ATE y hacerme cargo de la organización barrial. Eso fue tratado en asamblea de ATE, con los compañeros. Había cuatro, cinco dirigentes que se habían perfilado para hacerse cargo de una organización que no tenía nada. No teníamos plata, ni estructura, nada. Pero aun así, estaba nuestro fuerte compromiso. Nosotros hablamos con los trabajadores estatales y dijimos que las luchas se ganan en la calle y que la única manera de sacar al neoliberalismo del país era luchando. Muchos compañeros entendieron que no había que bajar los brazos.

“No olvidemos que en esta época nefasta de De la Rúa, Gerardo Morales era viceministro de Desarrollo Social de la Nación. Nosotros ya habíamos comenzado a denunciarlo a Morales por todos los medios por los fondos que supuestamente “había traído para Jujuy”, subsidios y otras cosas que nunca habían llegado, más la denuncia de los pueblos originarios.

Y llegó Néstor.

“Seguimos trabajando. Llegó Néstor (Kirchner). Nos convocó a una reunión. Mandó a Desarrollo Social de la Nación a Jujuy para hablar conmigo y bueno, en estas cuestiones soy muy respetuosa de los delegados y a Desarrollo Social les digo que no puedo tener una reunión cerrada con ellos si no lo autoriza la Asamblea. Así que los llevé a la Asamblea y la Asamblea les dijo todas las peripecias que habían vivido como trabajadores, como estatales, cómo habían quedado en la calle, cómo nadie se hacía cargo de ellos, que la mercadería para la copa de leche, de los comedores, la conseguíamos trabajando, vendiendo empanadas, pizzas, en cada barrio y con lo que juntábamos manteníamos el comedor, la copa de leche, comprábamos medicamentos; habló uno de los médicos, que eran médicos voluntarios, por el tema de la desnutrición infantil en la provincia, ya que los niños no tenían que comer, ya que el Estado se había hecho a un costado en Jujuy.

“Todo esto discutimos. Desarrollo Social, vino alrededor de 11 veces a las asambleas para convencernos, para decirnos que querían ver cómo trabajábamos. Pidieron ingresar a todas las localidades para ver cómo trabajaban nuestros compañeros. Quedaron admirados, preguntándose “cómo ustedes han trabajado sin pedir nada al Estado”.

“Luego Néstor nos convoca. Lo discutimos nosotros y aceptamos. Fuimos tres compañeros.
Nos recibieron (que no se entere Macri), en Olivos. A Néstor lo conocía por los congresos de la JP, del peronismo, que se hacían en distintas provincias, a veces en Buenos Aires, pero nunca habíamos hablado como esta vez. Nos felicitaron por haber puesto el pecho en los peores momentos de la Argentina. Nos preguntaron qué queríamos, qué necesitábamos. La verdad es que nosotros estábamos un poco nerviosos porque nunca nos habíamos sentado a hablar mano a mano con un presidente, además con la humildad que él tenía de hablar con nosotros y reconocer que los políticos se habían equivocado, que habían cometido errores, porque nosotros le dijimos que estábamos muy enojados con la política y no queríamos saber nada ni con el Partido Justicialista ni con los radicales, ni con la famosa Alianza, porque pensábamos que habían destruido el país.
Nos preguntó si queríamos ayudar a reconstruir la Patria. Le dijimos que no lo habíamos votado a él. Que no habíamos votado a ningún político. Nos respondió que nuestra indignación era la indignación de todos los argentinos y nos dijo: “Yo vengo a reconstruir la Patria y necesito que ustedes me ayuden a hacerlo”.

“Cuando nos preguntó qué necesitábamos, le dijimos que no queríamos recibir nada del Estado, pero comentamos que teníamos bolsones de mercadería. Me miró y me dijo: “No te voy a dar ni planes ni bolsones de mercadería”. Nosotros nos mirábamos. Y sigue diciendo Néstor: “En mi provincia los compañeros trabajan en cooperativa y comienzan a construir viviendas, de ahí sacan para pagar el sueldo, la construcción te deja mucha plata. Con lo que queda pueden construir el futuro de la provincia en Salud y Educación”.

“Nosotros pensamos que nos estaba verseando, como todos los políticos. Luego nos conecta con el ministro de Infraestructura de la Nación. Hablamos y nos sugiere que armemos cooperativas. Nosotros les habíamos dicho que ya teníamos cooperativas, pero no queríamos trabajar así, porque en Jujuy, tanto las cooperativas como las fundaciones eran malas palabras, porque todos los políticos las usaban para pedir plata y hacer desaparecer esa plata. Nos contestó que debíamos demostrar que no todos somos iguales. Nos dieron para construir las primeras 200 viviendas.

Las primeras 200 viviendas.

“Cuando uno retrocede en el tiempo, recuerda lo que nos pasó, se caen las lágrimas, porque cuando envían los primeros fondos para la construcción era mucha plata. Nosotros nunca habíamos visto tanta plata. Imaginen que andábamos saltando para poder tener un plato de sopa y ves tanta plata.
Todos los compañeros mirábamos y decíamos: “Cuánta plata. Cuánta plata manejan”. Y eso que a nosotros nos daban la mitad del dinero que le daban a las empresas constructoras.

“Los compañeros preguntaban qué hacemos. Entonces les respondí: “Tenemos dos alternativas. Una es que nos distribuyamos la plata entre nosotros, paguemos nuestras cuentas y digamos que no nos alcanzó la plata”. Todos nos miramos. “La segunda opción es construir las viviendas, porque muchos de ustedes se quejan de tener que vivir en la casa de la familia, o alquilan, o no tienen dónde vivir, que no tienen trabajo. Si construimos las viviendas vamos a tener trabajo, vamos a cobrar todos los meses. Tenemos que elegir esa alternativa”. Todos decidieron por la segunda alternativa.

“Nos dijeron que si construíamos antes de los seis meses nos duplicaban las viviendas. Y construimos en cuatro meses y quince días a las 200 viviendas. Pusimos toda la carne en el asador.
El conflicto se armó en la construcción de viviendas porque las mujeres querían estar en las cooperativas. Quien te habla también discutió muy fuerte con las mujeres en las asambleas porque decía “una mujer no puede levantar una bolsa de cemento”, un bloque, o “chapar” una carretilla para llevar tierra. Las mujeres me cerraron la boca y me dijeron: “Nosotras vamos a trabajar, queremos aprender, queremos construir nuestra propia casa, porque soy madre soltera, no tengo ingresos, las chicas trans, lesbianas, explicando que el Estado siempre las había discriminado, nunca me dio nada, y ahora que existe la posibilidad de poder trabajar, lo queremos hacer”.
La asamblea decidió que las chicas también podían trabajar. La Tupac Amaru fue una de las primeras organizaciones sociales que tuvieron mujeres trabajando en la construcción.

“Logramos construir las primeras 200 viviendas y vino Néstor a inaugurarlas. En ese tiempo estaba como gobernador Fellner. Nos hacen subir al escenario con “Nando” Acosta y nos decíamos en el oído: “Te acordás que a éste lo corríamos y ahora estamos compartiendo el mismo escenario”. Nos reíamos y decíamos: “O ellos cambiaron o nosotros cambiamos”. Luego nos dimos cuenta: no es que ellos habían cambiado ni nosotros, sino que ambos nos dimos la posibilidad de construir un mundo mejor.

“Nos quedó plata de la que nos habían dado para las primeras 200 viviendas. Ya habíamos pagado los sueldos, se habían hecho las cunetas, las 200 viviendas. Fuimos a la asamblea y lo comunicamos. Nos respondieron: “Si ha quedado plata construyamos un centro de salud y una pileta de natación”. Ahí fuimos a construir la pileta y el centro de salud.

Piletas de natación, centro de salud y 8000 viviendas.

“Alicia (Kirchner) se entera que habíamos hecho una salita de primeros auxilios y nos invita a que construyamos un CIC, que tenía no solo sala de primeros auxilios sino que además había consultorio odontológico, laboratorio, guardería, comedor, salones grandes, y aceptamos ese desafío. Alicia vino a inaugurar el primer CIC de la Argentina.

“Siempre decíamos: “No queremos competir con el Estado, no nos interesa. Queremos cubrir lo que criticamos por la ausencia del Estado. Salud, Educación”. En cuanto a las viviendas, pensábamos que debíamos urbanizar el barrio. ¿Y qué soñaba quien te habla? Soñaba que cuando vos abrás la puerta de tu casa tenés un centro de salud, una escuela, el trabajo ahí, que era las fábricas que habíamos construido nosotros; cuando abrás la puerta de tu casa tengas una plaza para ir a tomar mate, llevar tus hijos a jugar. Nosotros hicimos todo eso. Lo hicimos por necesidad porque lo habíamos pasado muy mal en la década del 90. Lo pasábamos tan mal con la discriminación hacia los que menos tienen, la clase baja, que construimos todo eso. Así como construimos en San Salvador de Jujuy el barrio de la Tupac Amaru, lo hicimos en 11 localidades más. Es lo mismo pero un poco más chico. Hemos construido más de 8000 viviendas. Nos hemos roto trabajando. El tiempo que los políticos habían perdido haciendo grandes negocios y (perdonen) se habían cagado en el pueblo, nosotros teníamos que recuperarlo. Construir, trabajar y construir. Fue así.

“No sé si llamarlo error, y tampoco quiero decir que nos hemos equivocado. Debe existir una palabra. Nosotros quisimos recuperar el tiempo perdido por el Estado. Lo que no hicimos fue capacitarnos políticamente. No capacitar a todos nuestros compañeros políticamente. Porque era urgente resolver la situación de los compañeros. Las viviendas, el trabajo. Construimos mini hospitales. Una escuela primaria, secundaria, terciaria. Incluimos una materia para nosotros primordial: la autoestima como pueblo originario y qué pasó en el 76. Era primordial porque queríamos que los chicos, los jóvenes, sepan qué ha pasado en esa época. La autoestima porque nosotros decíamos que los gringos, los ricos, nos discriminaban por negros, pobres, de abajo, a nosotros también nos indignaba cuando veíamos un “gringo”. Por eso pensamos en incluir esa materia. Pudimos hacer entender que había “gringos” y “gringos”. “Ricos” y “ricos”. Por ejemplo mi marido, que era periodista, pero no discriminaba a nadie, y había otros compañeros que colaboraban con zapatillas, ropa. Había empresarios que nos apoyaban con eso también. Comenzamos a hablar con los compañeros para comprender que había empresarios que habían trabajado toda la vida para tener lo que tenían, así como había empresarios y políticos que se habían enriquecido gracias a la pobreza de los que menos tienen.

A la militancia, las mujeres y los jóvenes.

“Los políticos vienen y van. No son eternos. El pueblo sí. El pueblo tiene que resistir, luchar. Cuando me fotografían pongo con una mano la “V” y cierro el puño de la otra mano, viva Perón y lucha y resistencia. Si no nos organizamos de abajo hacia arriba o de arriba hacia abajo, van a venir otros a decir cuál será nuestro destino. Si luchamos y resistimos vamos a decidir nosotros cuál será nuestro destino. Simplemente esto.

“El que se entre a bajonear piense en Evita, en Perón, en Tupac Amaru, en Bartolina Sosa, en Micaela Bastidas, en el Che Guevara. Todos los que resistieron por dignificar a su pueblo. Ahora nosotros tenemos que resistir por ellos. Ellos luchaban por un mundo mejor. Por un pueblo que se dignifique, un pueblo que tenga todo, que sea libre, que pueda caminar por los cerros, que pueda compartir el aire sin ser contaminado. Por todo esto tenemos que luchar. Por nuestro futuro, el de nuestros hijos, nietos, por los niños que caminan por las calles de Latinoamérica.

“Hoy quiero decir algo que no significa que me voy a ir a mi casa y voy a dejar de luchar. Sueño que en algún momento voy a entregar la bandera de la resistencia a los jóvenes, que son los que tienen que tomar esa bandera. Muchos de los que venimos militando hace décadas, nos toca en algún momento decir me corro a un costado y abro paso para que avancen los jóvenes o quienes nos están siguiendo.

“Creo que a nosotros, a muchos de los viejos dirigentes nos falta un poco de humildad. Hay otros países como Venezuela, Bolivia, que tienen muchos jóvenes militantes con conciencia. Nosotros debemos trabajar en eso, en crear conciencia para que los jóvenes salgan adelante. Tengo una imagen muy bonita de las mujeres de los pañuelos verdes. Cuando vi la marea de los pañuelos verdes me emocioné, se me caían las lágrimas porque decía “ahí hay resistencia, hay juventud” y ese es el futuro que muchos de los que pintamos canas soñamos. Resistencia y lucha.

“Cuando me preguntan con qué sueño respondo que sueño con un mundo mejor

para los jóvenes, un mundo libre, sueño que todos los presos políticos recuperen la

libertad, que Jujuy recupere la verdadera democracia, no esta democracia autoritaria

que se está viviendo, sueño que dejen de contaminar a los pueblos originarios y

dejen de robar sus tierras, sueño que ese mundo mejor sea para todas y todos,

sueño que a Jujuy se lo trate como se trata a cualquier otra provincia y que

desaparezca en algún momento ese avance del neoliberalismo que sigue instalado

en el país.

Por eso estamos presos.

“Quiero agradecer a todos. Abrazo fuerte para Alicia (Castro) que militó fuertemente por la liberación de todos los presos políticos del país. Simplemente decir, que por todo lo que conté, por eso estamos presos. Por luchar contra las empresas de construcción, que es un negocio que deja mucha plata, en lugar de construir viviendas para quienes lo necesitan, peleamos con varios empresarios que hoy son poderosos, Pérez Companc, Techint, los Macri, los Bullrich, muchos de ellos que hoy se creen dueños del país cuando nosotros hemos demostrado que con tan poca plata se pueden hacer muchísimas cosas.

“Soñamos con la redistribución de la riqueza para los que menos tienen; soñamos con que es posible un mundo mejor si todos nos arremangamos y con que si los políticos que pintamos canas, no digo que se vayan todos a la casa, mínimamente dejar avanzar a los jóvenes para que comiencen a prepararse y pensar en nuestros futuros gobernantes, con que nuestros niños puedan educarse; sueño con que desaparezca esta maldita pandemia que está matando a muchos argentinos inocentes. Sueño con un mundo mejor sin presos políticos en el país. Recuperar la verdadera democracia, que la economía también sea democrática. Que nuestro país pueda recuperar la individualidad y que el FMI se vaya del país”.

Enlace audio:
Salir por arriba 11/8/2021 - Entrevista a Milagro Sala - "Te paso la voz, hermana" le da la palabra a la líder jujeña. https://radiocut.fm/audiocut/salir-por-arriba-11-8-2021-entrevista-a-milagro-sala