Máximo Kirchner: “Vamos a poder salir adelante, ofrecer en el 2023 a la sociedad argentina un proyecto de país que realmente la interprete”

Palabras del compañero Máximo Kirchner, diputado nacional y presidente del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, durante el acto en Plaza de Mayo por el Día de la Lealtad Peronista.

Compañeros, compañeras, feliz 17 de Octubre y Día de la Lealtad para cada compañero y cada compañera peronista y para cada argentina y argentino que ama esta Patria.

Antes de comenzar quiero acercarles el saludo y el abrazo de la compañera Cristina que les manda a cada una y cada uno de ustedes cuando le dije que nos veníamos para la Plaza.

Qué lindo que es cuando las compañeras y compañeros cantan, más allá de los nombres o de los apellidos, qué lindo es escucharlos y escucharlas cantar con esperanza. Quiero agradecer a cada compañero y compañera de las organizaciones sociales, sindicales, políticas y culturales que me honran con la posibilidad de estar aquí hoy en esta plaza hablando con ustedes. Les puedo asegurar que no hay orgullo más grande para un hijo de un hogar peronista que un 17 de Octubre poder hablar con sus compañeros y compañeras en esta inmensa asamblea popular.

También entender y comprender. A mí, hace seis años me tocaba hablar en esta plaza, en la Marcha de la Resistencia de las Madres, allá por abril, mayo del 2016. Había mucha menos gente que hoy y llovía y parecía que nunca iba a parar de llover. Ese día, fue muy clara la postura, fue muy claro aquello que dijimos sobre las políticas que se iban a desarrollar en nuestro país y en la oscuridad que se avecinaba para una sociedad que entre el 2003 y el 2015 había entendido que el sacrificio tenía un sentido y era que lentamente y paulatinamente mejoraban sus condiciones de vida. Podía aspirar con trabajo, con sacrificio, a un futuro mejor para su familia, sus hijas, sus hijos, sus vecinas, sus vecinos.

Dijimos claramente ese día que no había un plan de gobierno. Que Mauricio Macri no contaba con un plan de gobierno, sino que lo que se iba a llevar adelante era un plan de negocios, donde lo que menos contaba era la educación de las ciudadanas y ciudadanos, la salud de las ciudadanas y ciudadanos, la seguridad de las ciudadanas y ciudadanos. Destrozaron el Estado, rompieron algo que al pueblo le había costado mucho construir. Porque muchas veces se dice que fue Néstor el que canceló la deuda con el FMI, y lo real, y la verdad es que la cancelaron a esa deuda los 45 millones de argentinos y argentinas, que aun con sus necesidades, trabajaban y pagaban sus impuestos para sacar a este país adelante, conscientes que la independencia económica es la que permite el diseño de políticas públicas que tengan que ver con la realidad del día a día que se vive en la Argentina y no en oficinas que están muy lejos de nuestra patria.

Entonces, ese daño, ese retroceso, que muchos denunciamos antes de las elecciones del 2015 se produciría si ganaba Macri, finalmente y lamentablemente, sobre todo sucedió en nuestro país. Son las trabajadoras, los trabajadores, ya sean formales, de las economías populares o de los que la yugan todos los días para ver si pueden tener terminar el día aunque sea, ya no el mes, los que siempre han puesto el hombro.
Durante la última pandemia, un hecho inaudito que no estaba en el menú de nadie pero que se abalanzó sobre el mundo y sobre la Argentina, y en particular nuestro país sin crédito, endeudado hasta la cabeza. Esos trabajadores y trabajadoras que arriesgaron sus vidas muchas veces, médicos, médicas, enfermeros, enfermeras, los compañeros que levantaban la basura por todos lados, todos todos los compañeros y compañeras de las actividades esenciales, dieron una gran mano, mientras AEA y otros hacían Zoom para ver qué hacían con la Argentina y fueron los mismos trabajadores y trabajadoras los que aceptaron durante la pandemia un descuento en el salario, entendiendo que al no asistir a sus lugares de trabajo era la mejor manera de colaborar con la patria. Esos trabajadores y trabajadoras que dan su vida, que aceptaron durante la pandemia ganar menos, son los que hoy están esperando de una buena vez por todas que dejen de traicionarlos.

Porque miren, son difíciles las peleas, y con conocimiento de causa les puedo decir que entre el 25 de mayo del 2003 y el 10 de diciembre de 2015, todos los días era peldaño por peldaño para salir del infierno. Que nos hubiera gustado hacer mucho más de lo hecho, pero que cada cosa que se hizo siempre fue teniendo en cuenta que en el centro de la acción del Estado y de las políticas públicas, debe estar el ser humano para así poder desarrollar un país, para así desarrollar sueños, anhelos que tiene nuestra sociedad. Ante esas demandas que muchas veces uno escucha, como sucediera en estos días, cuando las grandes cerealeras de la Argentina lejos del ejemplo de los trabajadores que en la pandemia aceptaron ganar menos, las cerealeras, cuando tenían que ayudar a la Argentina hubo que hacerles un precio especial porque sino no liquidaban los granos.
Les pido compañeros y compañeras que ustedes tengan el mismo grado de conciencia que tienen los dueños y las dueñas del país a la hora de defender sus intereses.

Esa deuda de 44.000 millones de dólares con el FMI, de otros 60.000 millones de dólares con los acreedores privados, yo les quiero preguntar argentinos y argentinas: ¿Ustedes vieron esa deuda en sus barrios? ¿Vieron mejores hospitales? ¿Mejores escuelas? ¿Más patrulleros? Nada. Lo que hubo fue nada. Nos han dejado una cuenta que es impagable de la manera que está organizada.

Acá muchos hablan de “me voy o me quedo”, pero que cuando hay que poner las convicciones y realmente irse nadie lo hace, cuando era presidente de nuestro bloque entendí que la palabra empeñada, que la historia nuestra de desendeudamiento que habíamos llevado durante años debía ser respetada. Ahora, digo porque por ahí uno escucha algunas personas diciendo que el tema de la deuda está solucionado. No está solucionado, compañeros y compañeras. La curva de vencimientos que tiene nuestro país para cualquier candidato que aspire a ser presidente y gobernarlo es un verdadero problema. Pero cuando se planteaban estas cosas en las negociaciones, nos decían “no importa, habrá que renegociar de vuelta, habrá que hacer más rollover” y así nunca podremos planificar el país que deseamos. Y si el Estado nacional no puede planificar, menos van a poder planificar las familias argentinas. La Argentina necesita un respiro, no necesita lecciones de economistas de ideas obsoletas, arcaicas y que sólo benefician a unos pocos.

Creo también que nada debe llamarnos la atención. En estos días leía y veía por ejemplo, no sé si recuerdan el nombre del “Messi de las finanzas”, como le decían los grandes medios argentinos, el Sr. “Toto” Caputo, gran tomador de deuda argentina, en favor de sus antiguos empleadores. Ese mismo señor, su familia y su hermana son los mismos que financian grupos de extrema derecha, que eran los que amenazaban a la dos veces presidenta y vicepresidenta de muerte.
Estoy muy feliz de ver esta plaza, de verlos a ustedes, que siempre son condenados por los medios de comunicación, de verlos sin guillotinas, sin horcas, sin antorchas, sino con sus banderas, sus remeras, con la frente en alto, dignos, dignos sobre todo. Sin odio, con amor, con dignidad y con fortaleza, porque la denigración a la que el poder mediático y económico somete a quien no piensa o demuestra docilidad frente a sus intereses, es la práctica que venimos viendo.

Creo que de cara a lo que viene, de lo que necesitamos como argentinos y argentinas, los desafíos por delante, no es ver quién tiene lugar en las listas de concejales, diputados, senadores. Con la situación en la que está nuestro pueblo, juntarse para pedir una banca y después cuando tienen la banca, el día que hay que votar fondos buitres en contra no aparecen. Este es el problema.

Quiero agradecerles y decirles que nuestros trabajadores, de los que ganan menos, aparte de su paritaria, aquella que recuperaron durante el gobierno de Néstor Kirchner, también necesitan una suma fija que los saque del ahogo al que están sometidas sus familias.

Compañeras, compañeros, sé y siento y muchas veces les veo esas caras apesadumbradas, o que están cerca de la desazón. No podemos darnos el lujo de la tristeza, no podemos darnos el lujo del no se puede. Tiene que haber esperanza y hay esperanza. Esta plaza demuestra que vamos a poder salir adelante, ofrecer en el 2023 a la sociedad argentina, un proyecto de país que realmente la interprete, la proteja, la promueva, porque del otro lado se avecinan tres flexibilizaciones: la laboral, la impositiva y la ambiental. Estos tres ejes son el punto nodal de negociación que el poder económico y financiero quiere sobre nuestro país, porque sabe de la necesidad que tiene la banca y el Estado nacional para afrontar las deudas contraídas por el Sr. ex presidente Mauricio Macri aprovechándose.

Y para que entendamos por qué se endeudó el país. Que es para ponerlo de rodillas, para cuidar sus bienes naturales como el litio. Ustedes imaginen, y acá lo veo a Paco del Smata, de los tres países que más litio tienen, uno solo tiene industria automotriz y esa es la Argentina. Esas son las cosas que muchas veces nos ocultan. O cuando uno escucha a Macri decir que la sociedad argentina es una sociedad fracasada.
Maleducado. Maleducado. Si alguien fracasó no fue la sociedad, fue Mauricio Macri que no estuvo a la altura de las circunstancias ni de lo que la hora demandaba.
Maleducado. Alguien que lo ha tenido todo en la vida por qué tratar así a su propio pueblo que confió en él para llevarlo adelante.

Los voy a dejar ahora en este gran día con el compañero Paco, pero quiero que tengan ganas, esperanzas, que debatan, que abran las básicas, sus casas, que se fijen cómo está la persona que está al lado de ustedes. Son días difíciles, complejos, pero juntos, organizados, debatiendo, desde nuestra verdad relativa para buscar una síntesis superadora, sé que la inteligencia del pueblo será superior a cualquier nueva traición que anide en el poder.

Muchas gracias. Los quiero mucho. Siempre con ustedes. Siempre a su disposición para lo que ustedes manden.