La CTA en el aniversario de la Noche de los Lápices

Entre el 16 y 19 de septiembre de 1976 -justo cuando se cumplían 21 años de la reacción gorila conocida como “revolución libertadora”- la dictadura cívico militar engendraría aquel horror que pasó a la historia como La Noche de los Lápices.

Entre el 16 y 19 de septiembre de 1976 -justo cuando se cumplían 21 años de la reacción gorila conocida como “revolución libertadora”- la dictadura cívico militar engendraría aquel horror que pasó a la historia como La Noche de los Lápices.

Once estudiantes secundarios, caracterizados militantes en la lucha por el boleto estudiantil en la ciudad de La Plata, fueron secuestrados, salvajemente torturados y sólo cuatro lograron sobrevivir. La saña genocida, esa vez, había mostrado una de sus facetas más terribles: descargar su poder omnímodo contra aquel foco de resistencia que anidaba en amplios sectores de la juventud estudiantil y, como en este caso, en su franja adolescente.

Hoy, los responsables directos de ese crimen de lesa humanidad están siendo juzgados en la megacausa denominada Circuito Camps, en la que uno de los testimonios incriminatorios es el del compañero Jorge Julio López, de quien se cumplen cinco años de su segundo secuestro y aún permanece desaparecido.

Pero aquella lucha de los jóvenes platenses, lejos de haber caído en el olvido, ha sido retomada como ejemplo, una y otra vez desde entonces, por millares y millares de estudiantes argentinos. Su legado, incluso, renace en la maravillosa página histórica que están escribiendo los estudiantes chilenos en pos de la enseñanza pública, laica y gratuita.

Para la CTA, estos ejemplos constituyen parte constitutiva de sus principios y al cumplirse un nuevo aniversario de La Noche de los Lápices, renovamos nuestra exigencia de juicio y castigo a los culpables cívicos y militares de esos crímenes, al tiempo que lo hacemos extensivo para quienes -impunes todavía- se cobraron la vida del compañero Jorge Julio López.-