Entrega de afiliación a CTA para trabajadorxs sexuales

En el salón Germán Abdala de nuestra central se realizó la entrega de carnets de afiliación a la CTA para trabajadorxs sexuales de AMMAR.

Con la consigna “Trabajadorxs somos todxs”, la Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina recibió formalmente a más de 40 compañerxs delegadxs y coordinadorxs de trabajadorxs sexuales de la calle y de internet.

“Para nosotras es un orgullo que estén en esta casa, que es la casa de AMMAR, de lxs trabajadorxs, que se organizaron durante la pandemia, que resisten la violencia institucional en la calle, peleando contra la policía, contra las fuerzas de seguridad, que abrazaron rápidamente la lucha colectiva en tiempos donde nos meten en la cabeza la meritocracia y los discursos de que no vale la pena organizarse y que es una pérdida de tiempo. Ustedes ponen siempre su tiempo a disposición de otrxs compañeres, de transformarle la vida y mejorarles las condiciones laborales”, expresó Georgina Orellano, trabajadora sexual y secretaria general de AMMAR.

“Es una alegría que haya muchas putas en este salón, de piel marrón, tan castigadas en la calle, pero que estén acá visibles, organizadas y recibiendo con mucha felicidad el carnet de afiliación directa. Vamos a estar muy orgullosas de que este 9 de noviembre ustedes acudan a votar y metan en la urna la boleta de la Lista 10, que tiene al compañero Hugo Yasky como secretario general y a Daniel ‘Tano’ Catalano en Ciudad de Buenos Aires”, señaló Georgina, y celebró también las candidaturas de las compañeras Mónica Lencina en San Juan, Miriam Auyero en Rosario, así como también la presencia de referentas en Entre Ríos, Mendoza, Córdoba y Provincia de Buenos Aires.

“Nos toca nuevamente ser parte de la Mesa Nacional de la CTA y vamos a seguir representando a quienes luchamos para que el trabajo nuestro sea reconocido, para poder tener derechos laborales, obra social, jubilación, pero sobre todo para poder ser consideradas como ya somos: Trabajadorxs”, subrayó la titular de AMMAR y el salón estalló en aplausos.

A su vez, felicitó el trabajo que lxs compañerxs hacen en el barrio todos los días. “Cuando suenan los grupos de WhatsApp, a veces para reírnos un poco, porque también se construye con alegría, pero también dando aviso cuando hay una compañera en problemas, con un procedimiento, o que no la vemos hace mucho en la zona. Las delegadas de los hoteles, que han hecho un gran trabajo resistiendo los desalojos durante la pandemia, las delegadas de los barrios que siguen haciendo un gran trabajo resistiendo la violencia policial. Todas tratando de hacer lo posible por vivir en un barrio donde no se nos señale, no se nos cuestione, no se nos castigue y ganar pequeñas batallas, como cuando le ganamos a la policía para que no nos lleve presas a lxs compañerxs, a los vecinos gorilas que juntan firmas y nos quieren echar. Cuanto más meten presión, más perras nos ponemos, más nos organizamos y más emputecidas estamos”, arengó Georgina y celebró también la inauguración, durante la pandemia, de la Casa Roja en Constitución, donde las compañeras se organizan, cocinan, se reúnen, e invitó a Hugo Yasky a comer las recetas que preparan las coordinadoras “con mucha sazón”.

“El sindicato es nuestra casa, es nuestro lugar. Ustedes lo eligen todos los días cuando van a militar, cuando cocinan con amor a compañeras que no tienen qué comer, cuando militan poniendo su tiempo en hacerles los documentos, para que las compañeras que no saben leer ni escribir puedan empezar la primaria. Las putas tenemos una escuela primaria. Y ofrecemos un montón de servicios a las compañeras, abogadxs, psicólogxs. Recibimos en nuestra casa a lxs estudiantes de la universidad pública, lxs futurxs trabajadorxs sociales que vienen a aprender con las trabajadoras sexuales”, remarcó Georgina quien además reivindicó a lxs compañerxs Nono Frondizi y Victorio Paulon. “Nono Frondizi nos formó sindicalmente. Lo primero que enseñaba era la Marcha Peronista” (risas). Saludó la presencia de Manuel Frondizi, hijo del Nono, “quien nos dio la posibilidad de que las trabajadoras sexuales de Constitución tengan su primer programa de radio”.

Mientras que Paulon, “dirigente sindical de la UOM de Villa Constitución, quien también venía siempre al sindicato a hablarnos de política, a formarnos sindicalmente, pero sobre todo a darnos fuerza para que siguiéramos militando y no abandonáramos la pelea”, contó la dirigenta de AMMAR.

“El sindicato creció, tenemos muchas más delegadas en nuestra organización, y si el sindicato crece, crecemos todas. Ese carnet que tienen ahí, cuídenlo, quiéranlo y muéstrenselo a la policía. Cuando pregunten qué estamos haciendo: trabajando. Con la frente bien alta, sindicalizadas en la CTA y que no se les ocurra decirnos sindicalistas porque para nosotras es nuestra identidad y ha sido nuestra herramienta de transformación en nuestras vidas. Hay que estar orgullosas de ser sindicalistas”, concluyó y convocó a votar la lista que encabeza “el compañero que siempre nos abrió la puerta y nunca nos dejó solas: Hugo Yasky”.

Nuestro secretario general, diputado nacional y presidente de la Comisión de Derechos Humanos celebró que las compañerxs tengan su carnet, “que es tener identidad como parte de una construcción común donde hay sindicatos de trabajadorxs estatales, de maestrxs, metalúrgicos, electricistas, los que están en los aeropuertos, una cantidad de trabajadorxs de los distintos gremios y ustedes son otro gremio más de nuestra CTA, y eso nos da una identidad común como clase trabajadora”.

“Esa identidad común se basa sobre todo en una lucha contra la opresión, contra los que pretenden erigirse los dueños de la sociedad, y los que marcan qué es lo que está bien y qué es lo que está mal, quiénes son los que pueden tener derechos y quiénes no. Y esta es una sociedad patriarcal, machista, blanca, reaccionaria en su pensamiento, y ahí viene la discriminación. Contra los que son marrones, contra los que son jóvenes, contra los que son pobres, contra los que son mujeres, contra las que son putas, contra los que son subversivos, contra todo lo que para ellos constituye lo otro, lo distinto a ellos. Por eso viven encerrados en su country, por eso tienen muy poco contacto con el afuera y se creen dueños de la justicia, la policía, de la calle. Luchamos contra eso y la forma de luchar contra eso es con la unidad. Esto que están haciendo es un acto de construcción de unidad. Georgina ha tenido en ese sentido una consecuencia y una obstinación. Empezó con un puñadito de compañeras. Ni soñábamos que íbamos a tener la Casa Roja, abogadxs, psicólogxs. Si la organización crece, crece AMMAR y crece la CTA. La CTA es un edificio, una sigla, pero si la llenan de militancia, de consciencia, de activismo, de organización, entonces tiene fuerza”, reivindicó Yasky.

Por último, Hugo señaló que como presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la Nación se encuentra trabajando en un proyecto de ley contra la violencia institucional. “Va a costar mucho, pero confío en que vamos a seguir avanzando. Una ley que contemple también la violencia contra las trabajadoras sexuales, que abarca muchos aspectos y trata de evitar la violencia institucional a la salida de los recitales, en los actos políticos, en los barrios populares, en las villas o en las calles”.

Estuvieron presentes el secretario de Organización de la CTA, Gustavo Rollandi; la secretaria general adjunta de ATE Capital, Agustina Panissa, y la responsable del Área de Géneros, Clarisa Spataro, entre otrxs compañerxs.

El encuentro terminó con cánticos: “¡Siempre con las putas, nunca con la yuta!", "¡Unidad de las trabajadoras, y al que no le gusta, que se joda, que se joda!".