9 de Julio, la patria es con todxs

Documento de la Juventud Trabajadora

En un nuevo aniversario de nuestra independencia, en un 9 de Julio distinto pero cargado de lucha y esperanza, se realizó un encuentro de la Juventud de la CTA en que participaron 100 delegados y delegadas de todas las provincias. Contamos con la participación de nuestro Secretario General de la CTA, Hugo Yasky, donde se abordó la importancia de seguir construyendo organización y continuar con el legado de lucha de hace 204 años de nuestros patriotas.

El secretario general de la CTA, Hugo Yasky, expresó durante la reunión sentirse “orgulloso de tener una juventud como la de ustedes, mujeres y hombres muy jóvenes, que tienen toda esa capacidad de expresar en palabras, pero también en hechos el compromiso con la historia y con el pueblo”.

Durante el encuentro virtual, se destacó la importancia de "sostener las luchas históricas de nuestro pueblo y avanzar en la conquista de nuevos derechos, fortaleciendo la organización popular y el Estado".

Compartimos (a continuación y adjunto) el documento que se aprobó en el día de ayer.

(*) Secretario de Juventud de la CTA

Documento de la Juventud Trabajadora

9 de julio. La Patria es con Todxs

El 2020 está signado por la aparición de una pandemia. La propagación de la covid-19 tomó por sorpresa a Estados, gobiernos, patronales, organizaciones obreras y movimientos sociales. Pese a las distintas interpretaciones sobre el impacto que la crisis sanitaria tendría en nuestras sociedades hoy parece claro que la pandemia ha venido a evidenciar más claramente las desigualdades que ya conocíamos. Incluso, algunas de las tensiones que el sistema global y los países venían atravesando se acentúan.

La escalada en la “guerra comercial” entre China y EEUU se acelera. En ese marco, se profundiza el deterioro de las instituciones internacionales y los Estados se repliegan más sobre sí mismos. En términos políticos, esta crítica situación de emergencia encuentra a varios países gobernados por líderes de derecha como Donald Trump, Boris Johnson o Jair Bolsonaro, que demuestran el peligro que representan para su propia ciudadanía.

En particular, América Latina atraviesa un momento político muy complejo. La emergencia de gobiernos de derecha liberal-conservadora, que llegan por los votos, las botas o la traición política, ha generado un retroceso generalizado respecto a la calidad de vida de nuestros pueblos, producto del retorno a las políticas de ajuste neoliberal. A eso se le suma hoy la pandemia y el flagrante déficit de parte de esos gobernantes para proteger, cuidar y guiar a sus pueblos. Para peor, se evidencia un debilitamiento de la unidad estratégica regional que supieron construir los gobiernos populares del llamado “giro a la izquierda”.

En ese escenario complejo, el movimiento popular argentino logró, gracias a la lucha de cuatro años muy duros, derrotar al proyecto neoliberal en las urnas y volver al gobierno, de la mano de Alberto y Cristina. Éste no es un dato menor. Sabemos, por experiencia, que no da lo mismo encarar los desafíos contando con un gobierno popular dirigiendo el Estado que encararlos teniendo que resistir los embates del macrismo.

El Frente de Todos es un espacio político amplio. Como tal, incluye en él sectores sociales diversos, espacios políticos heterogéneos y múltiples representaciones institucionales. Encarna un gran esfuerzo por re-encauzar los destinos de nuestra patria en el rumbo de la soberanía política, la independencia económica y la justicia social.

Sin embargo, no todo es política partidaria e institucional. También sabemos por experiencia que los derechos se conquistan, se ganan en la lucha de un movimiento popular organizado. La CTA conoce bien esto. Hemos sido parte tanto de los momentos de resistencia a las ofensivas neoliberales como de las ofensivas populares. Siempre apostando toda nuestra energía y capacidad en pos de fortalecer la organización gremial y territorial para avanzar en la construcción de una patria libre, justa, solidaria.

Hoy, los desafíos son claros. Por un lado, la CTA forma parte de las organizaciones del campo popular que defienden la Democracia y que siempre han luchado contra los sectores reaccionarios que apuestan sistemáticamente a la desestabilización. Al mismo tiempo, como trabajadorxs tenemos una agenda que debemos impulsar para ampliar la base de sustentación de nuestro gobierno y fortalecer la capacidad de sanción y aplicación de leyes y políticas públicas que mejoren la calidad de vida de nuestro pueblo.

En ese sentido, es imprescindible impulsar los temas centrales de nuestra agenda:

  El Estado debe intervenir en la política económica como agente regulador, en defensa del interés colectivo, nacional. Como CTA apoyamos la intervención de Vicentín e incentivamos al gobierno a profundizar la regulación sobre el mercado cerealero.

  En línea con lo anterior, la CTA acompaña y forma parte de la lucha por la soberanía alimentaria. En el contexto de pandemia se hace más necesario que nunca el debate respecto de cómo, quiénes y para qué se trabaja la tierra. Y cómo se distribuye la riqueza que el campo produce.

  La pandemia ha evidenciado aún más la precarización a la que muchxs compañerxs trabajadorxs están sometidos. La CTA promueve la necesaria regulación del trabajo en las llamadas empresas de plataforma como Rappi, Globo, etc., así como impulsa la organización gremial de lxs trabajadorxs.

  Debemos avanzar para que el acceso a internet sea declarado un derecho humano y servicio universal, y crear un Plan de Conectividad que garantice la maximización de la cobertura geográfica, la accesibilidad de toda la población hacia la inclusión digital.

  En este contexto también se puso sobre el tapete los beneficios y peligros del llamado “teletrabajo”. Bregamos por la regulación de esta modalidad de trabajo y llamamos la atención respecto de los peligros encubiertos de flexibilización y sobrecarga que se esconden tras los discursos que hablan de mayor comodidad.

  Las condiciones de aislamiento obligatorio que impone la cuarentena resaltaron dos problemáticas conocidas. Por un lado, la violencia contra las mujeres y los femicidios. Por otro, la sobrecarga de las tareas del cuidado que recaen mayormente sobre las compañerxs. Esto requiere de la intervención del Estado.

  En estos últimos meses hemos visto recrudecer casos de violencia institucional con situaciones de abuso policial y casos de gatillo fácil que siempre recae sobre los jóvenes de los sectores más vulnerables. Es un tema que en esta Argentina que quiere ponerse de pie con los derechos humanos como bandera no podemos tolerar. Por eso consideremos importante denunciar y la intervención del Estado.

  Hoy millones de familias y jóvenes trabajadorxs alquilan. Por ello es destacable que el Congreso finalmente haya sancionado una Ley de Alquileres. Sin embargo, sabemos que el sector inmobiliario buscará impedir su efectiva aplicación. La pelea no ha concluído.

  Es necesario llevar adelante una Ley de creación de Comisiones Mixtas de seguridad e higiene. Por otro lado nuestro país tiene una de las jornadas laborales más extensas con una carga de 48 hs mientras que en la mayoría de países desarrollados es de 40 hs semanales. Necesitamos una reducción de la jornada laboral.

  Es imprescindible avanzar en una reforma tributaria que modifique el marcado signo regresivo del actual sistema. En esa línea, no puede demorarse más el tratamiento parlamentario del tributo a las grandes fortunas. A su vez, es saludable que el gobierno nacional esté evaluando la implementación de un ingreso ciudadano universal.

Este 9 de julio, en un nuevo aniversario de la independencia de nuestra patria, desde la Juventud Trabajadora reafirmamos nuestra voluntad soberana de cara a la construcción del proyecto nacional y popular que encare los desafíos del futuro.
Ese futuro será nuestro, en la medida en que podamos sostener las luchas históricas de nuestro pueblo y avanzar en la conquista de nuevos derechos, fortaleciendo la organización popular y el Estado. El desafío es enorme. Y requiere de la incorporación y actualización permanente de las demandas que surgen al calor de las luchas. Como juventud de CTA somos conscientes de que no se trata sólo de lograr conquistas gremiales, sino que formamos parte de un movimiento mucho mas amplio: nacional, popular, democrático, feminista y ecologista.

Con la fuerza de todxs nuestrxs grandes referentxs sindicales. Con el ejemplo de las Madres y Abuelas. Con la alegría y la convicción forjada en luchas y conquistas. Con las Malvinas en el corazón y el grito irrenunciable de “Patria sí, Colonia No” revindicamos y defendemos el gobierno popular de Alberto y Cristina frente a los ataques desestabilizadores. La Juventud Trabajadora festeja un nuevo año de la independencia nacional y reafirma su compromiso con una Patria para Todxs.