Discurso completo de Jorge Ferraresi en el plenario de la CTA en Avellaneda

MINISTRO DE DESARROLLO TERRITORIAL Y HÁBITAT DE LA NACIÓN

Buenas tardes a todos. Querida vicepresidenta Cristina, una vez más gracias por compartir, por estar una vez más aquí, en Avellaneda. Hace cinco años de Arsenal, aquel 20 de junio donde empezamos a reconstruir el triunfo del 2019, cuando muy poquitos creían.
Gracias Hugo Yasky por hacer este plenario de trabajadores en nuestra ciudad. A todos los compañeros intendentes, ministros, dirigentes sindicales, compañeros.

Voy a empezar con una frase: “Sí es cierto, como lo aseguran los economistas, que la repartición de la riqueza hace a la riqueza de un país, de un Estado entero, elevándolo al mayor grado de felicidad. Mal podría haberla en nuestras provincias, cuando existiendo el contrabando y con él el infernal monopolio, se reducen las riquezas a cuantas manos que arrancan el jugo de la Patria y lo reducen a la miseria del resto”. Manuel Belgrano 1812.
Decía también: “Jamás el crédito puede ser útil al Estado. El grueso interés del dinero invita a los extranjeros a venir a ser acreedores del Estado”.

Quinientos treinta años de lucha de los pueblos originarios, 242 a partir del Virreynato del Río de la Plata y del levantamiento de Tupac Amaru y la pelea sigue siendo la misma. Dijo hace muy poquito alguien a quien le preguntaban por los precios y se sonreía: “Para nosotros la inflación fue un momento muy positivo. La inflación creciente, la hiperinflación desembocó en esta crisis. Para un supermercado que paga a los 60 días y vende al contado, se genera lo que se llama resultado por exposición a la inflación. Yo decía no era un rey, era un emperador, porque nuestro balance en el 86, 87, con inflación creciente fue espectacular”.

Y así seguimos en esa misma lógica, con grupos que concentran la economía y siempre digo que los gobiernos tenemos responsabilidad y todos los que tenemos niveles de gestión distinto tenemos responsabilidad. A quienes nos toca la gestión local, provincial, nacional. Y la primer tarea, nosotros tenemos como frase las tres banderas. Las banderas son escalones. Si no tenemos independencia económica no podemos tener soberanía política. Y sin independencia económica ni soberanía política no tenemos justicia social.

En Avellaneda lo intentamos y nos muestran como modelo porque logramos esa ecuación. En el año 2010, siendo intendente, vimos que la economía se concentraba sólo en unos pocos. Cada municipio, cada provincia repite lo que es un país. Ahí pudimos sumar 38% de aumento a las empresas que concentraban la riqueza y en el año 2012, el 40% por sobre la inflación y cambiamos la matriz económica. En el año 2016, éramos un municipio que tenía independencia económica. Habíamos pasado de tener 31% de fondos coparticipables a tener el 8% de fondos coparticipables.
Ahí nos pudimos plantar desde una idea pero antes habíamos hecho el trabajo de enfrentar a los grupos económicos poderosos de la ciudad para que la distribución de la riqueza se pudiera desarrollar a lo largo y ancho de Avellaneda.

Nos pasó nuevamente. Nos dimos cuenta en 2016. Tenemos 125.000 contribuyentes, 25.000 habían dejado de pagar (que habían pagado 10 años seguidos) por la situación económica que había generado el macrismo, y en ese momento se nos cayeron 25 millones de pesos de recaudación.
Analizamos que había un sector económico al que le había ido muy bien a partir de las políticas macroeconómicas del macrismo. Seis empresas. Les aumentamos el 100%. Me llaman por teléfono y me dicen: “Te vamos a judicializar”. Les digo: “No hay ningún problema, voy a hablar con mis vecinos y vamos a hacer una gran movilización a las industrias de ustedes”. Arreglamos que pagaran el 50% más. Y ese 50% terminó siendo 35 millones contra 25 que había perdido, 25.000 frentistas contra seis empresas y ahí pudimos seguir haciendo justicia social porque teníamos independencia económica para seguir trabajando en ese camino.
Y eso nos permitió tener algo sensible, que tiene que ver con los trabajadores, porque yo pienso que los trabajadores de un municipio son el corazón de ese municipio. La inflación entre el año 2010 y 2022 fue de 2395% y los empleados municipales de Avellaneda tuvieron un aumento salarial de 7187%, 300% más que la inflación. Del 2016 al 2019, cuando la pérdida del salario real fue del 20%, los trabajadores de este municipio tuvieron un aumento del 31% con respecto a la inflación. Teniendo las políticas claras, teniendo claro dónde hay que recaudar, se tiene bien claro dónde hay que repartir y siempre el trabajo es el mejor ordenador y es el mejor lugar donde nosotros debemos volcar los recursos que generamos.

Qué pasó en el año 2022, donde comenzamos a tener un proceso inflacionario alto. Los primeros cinco meses 29,30% y un día lo escuché a Hugo Yasky hablando de una medida tomada por Cristina y Sergio Massa respecto a los trabajadores de las Cámaras de Diputados y de Senadores que fue una suma fija. Y esa suma fija nos permitió a nosotros que los trabajadores municipales en los primeros cinco meses hayan aumentado sus salarios 49,93% contra 29,30% de la inflación.

No solo cuando generamos independencia económica los municipios generamos trabajo, porque cada nueva política pública requiere de trabajo y cuando decimos que construimos jardines maternales, cada jardín maternal necesita diez empleados; y cuando pavimentamos cuadras, sabemos que cada seis cuadras necesitamos un barrendero y el crecimiento de empleo con todos estos recursos que fuimos generando en el municipio, pasamos de 4541 empleados en 2015 a 6.698 empleados municipales en el año 2022. Generamos 2.427 puestos de trabajo.

Hoy me toca ser ministro de Hábitat y Desarrollo Territorial, los gobernadores me dicen, dejate de joder, ponete Ministro de Vivienda que es más fácil. Estamos trabajando en articulación con los gremios y con la CTA ya entregamos 139 viviendas. Estamos próximos a entregar 88 viviendas más. Hemos entregado 324 créditos a trabajadores de la CTA en cinco provincias de la República Argentina y una buena noticia, se aprobó por DNU el presupuesto de este año y pasamos del año pasado en nuestro Ministerio de tener 119.000 millones de presupuesto a tener este año 290.000 millones de presupuesto.
La vivienda va a seguir siendo un derecho, porque nosotros decimos que venimos construyendo sueños, pero la idea es que se transforme en un derecho. Diez años de Procrear. Yo digo diez años con discontinuidad porque hubo cuatro años, que no es que no se hizo nada, todo lo contrario, se paralizó un programa de vivienda. Tomamos el gobierno con 55.000 viviendas paralizadas en todo el territorio nacional y esta es la primer tarea que estamos haciendo, reconstruir. Vamos camino a entregar la vivienda 50.000 y estamos construyendo 123.000 viviendas en toda la Argentina.

Voy a leer otra cosa: “Al dólar lo suben ellos. De esa manera se devalúa el salario. Una de las formas de disciplinar a los trabajadores que históricamente ha adoptado la oligarquía. Los tarifazos los programan ellos. Una forma de transferir recursos del bolsillo del pueblo hacia el poder dominante. La fuga la facilitan ellos. Una forma de endeudar a millones para que se beneficien unos pocos. La crisis que no existía la generan ellos, porque a través del miedo colonizan el sentido común. El relato y la mentira lo implementan ellos para que con la complicidad de los medios nadie sepa la verdad. Es hora que te des cuenta que existe un solo camino. O dejarnos que sigan diciendo ellos o comenzamos a ser nosotros”. Arturo Jauretche, 1957.

Y una de las cosas que tenemos que empezar a construir es la conciencia de clase. Debatimos en un tiempo el tema de la batalla cultural, y es cierta, pero nosotros tenemos una dificultad, que enseguida perdemos conciencia del lugar de dónde venimos. Cuando inauguramos el coloso que está acá, en la ciudad de Avellaneda, que lo hizo el artista Daniel Santoro, el bueno, el nuestro, decía que el gran éxito del peronismo va a ser cuando saquemos “cero” voto, porque habremos convertido a todos en clase media y como la clase media nos odia no nos va a votar nadie.
Y hablando de identidad de clase recuerdo que en las elecciones del 2019, el presidente de la Unión Industrial decía que se hablaba del gobierno de los últimos 50 años. Decía “es el peor gobierno de los últimos 50 años, es el peor equipo de los últimos 50 años, pero lo voy a volver a votar. Tenía identidad de clase. Yo después me lo pasé escuchando cantidad de dirigentes sindicales arrepentidos que te habían hecho paros y ahí es donde perdemos la identidad de clase. Comencemos a construir la identidad de clase.

Y para terminar, en diciembre, a través de Vicky Donda, recibí a la vicepresidenta colombiana electa, Francia, un aplauso para el gobierno popular de Colombia. Y no la recibió nadie porque nadie creía. Y bueno, en el Instituto Patria la recibí como ministro. Ella tampoco, creía demasiado. Era una utopía. Yo me atreví a contarle la frase que decía Néstor, que lo importante no era ganar las elecciones, lo importante era mantener las convicciones. Yo pido permiso para agregarle una frase. Digo ahora que lo importante es mantener las convicciones, pero las elecciones se ganan con convicciones, así que a ganar las elecciones en el 2023 con las convicciones bien altas.
Gracias a todos, bienvenidos a Avellaneda.