Agustín Tosco: “Un dirigente sindical tiene que vivir en la misma condición que los trabajadores a los que representa”

Homenaje realizado en la Cámara de Diputados por nuestro compañero Pablo Carro, secretario general de la CTA Córdoba.

Gracias Sr. Presidente.

Mañana se van a cumplir 91 años de la fecha en que nació uno de los principales dirigentes del movimiento obrero en la Argentina: el “Gringo” Agustín Tosco.
En realidad en su documento figura el 22 de mayo porque en esa época los anotaban más tarde. Él nació en una familia muy pobre. Vivía en una casa con piso de tierra y todas las mañanas se levantaba muy temprano para ir a ordeñar las vacas, luego repartir la leche y recién después desayunaba en su casa para irse a la escuela.

A los 17 años era presidente del Centro de Estudiantes y cuando sus compañeros lo eligieron para hablar en la entrega de títulos, fue muy crítico del sistema educativo y se negó a recibir su diploma. Pienso, qué problema para el poder concentrado cuando al pueblo le nacen hijos chúcaros como el “Gringo” Tosco.

A los 19 entró a trabajar en la Empresa Provincial de Energía Eléctrica; a los 20 era delegado; a los 23 ya estaba en la Comisión Directiva. Enseguida fue preso porque en el 55 con la “fusiladora” todos los dirigentes sindicales de esa época fueron presos. Cuando se normalizó la CGT en Córdoba en el 58 fue elegido secretario general de su sindicato y permaneció en el cargo hasta su muerte.
Diez años después, en 1968, era el Secretario General de la CGT de los Argentinos, que a nivel nacional dirigía el compañero Raimundo Ongaro.

En el 69, junto a dirigentes como Elpidio Torres y el “Negro” Atilio López llevaron adelante el Cordobazo, esa rebelión popular, junto al movimiento estudiantil y el pueblo organizado. Él tenía la idea de que el movimiento obrero era la vanguardia organizada del pueblo.

Después del Cordobazo obviamente fue preso. En el 71 fue uno de los protagonistas del “Viborazo” y nuevamente estuvo preso. Durante la masacre de Trelew fue uno de los que decidió no fugarse porque él decía que solo el pueblo y los trabajadores tenían que sacarlo de la cárcel.

En el 73 apoyó la fórmula del Frejuli en Córdoba, apoyando a su compañero Atilio López que iba como vicegobernador de Obregón Cano. Esa experiencia duró muy poco porque al año siguiente hubo un golpe policial en Córdoba que se llamó el “Navarrazo”, entonces Agustín Tosco tuvo que ir a la clandestinidad.

Murió al año siguiente, en 1975, con apenas 45 años, por una enfermedad que se hubiera podido curar si no hubiera sido porque estaba condenado a muerte por la Triple A y no podía asistir a ningún hospital. En el entierro participaron más de 20.000 cordobeses que lo acompañaron 50 cuadras. Del Club Redes al Cementerio de San Vicente.

Pero no quiero yo recordar su muerte sino parte de su vida. Era tal vez uno de los más honestos dirigentes. Un tipo muy sencillo de gran honestidad intelectual, un autodidacta. Él decía que “las victorias más importantes y valiosas son las que se obtienen sobre las propias debilidades”.

Agustín Tosco, por supuesto, era un dirigente antiburocrático. Hay un recordado programa de televisión en el cual debate con José Ignacio Rucci sobre las diferencias entre el sindicalismo burocrático y el de la Liberación, que él defendía. Decía: “Un dirigente sindical tiene que vivir en la misma condición que los trabajadores a los que representa”. Por eso en su sindicato las licencias gremiales eran rotativas, porque todos tenían que ir a trabajar al mismo tiempo que estaban al frente del sindicato.

Hay dos cositas que quisiera agregar. Una, la importancia que le dio a la articulación con el movimiento estudiantil. Decía: “No solo lucha contra la injusticia aquél que la padece sino el que la comprende”. Y apostó a esa articulación con el movimiento estudiantil.

Muchos decían que era un antiperonista. En esa discusión con Rucci él dijo: “Son los enemigos del pueblo los que dividen entre peronistas y antiperonistas. La verdadera división que hay que hacer es entre quienes están con la lucha del pueblo y los que están con la entrega”.

En este tiempo complejo, difícil, en el que estamos viviendo quiero traer su memoria y su palabra. En un tiempo en que la militancia muchas veces se pone ansiosa, y quiere tener respuestas ya, yo quisiera leer una breve frase de Agustín Tosco que ya tuve oportunidad de escucharla porque la leyó aquí el Presidente de nuestro bloque y me parece que es importante.

Tosco decía: “Nuestra experiencia nos ha enseñado que sobre todas las cosas debemos ser pacientes, perseverantes y decididos. A veces pasan meses sin que nada aparentemente suceda. Pero si se trabaja con ejercicio en estas tres cualidades, la tarea siempre ha de fructificar en una semana, en un mes, o en un año. Nada debe desalentarnos, nada debe dividirnos, nada debe desesperarnos”.

Muchas gracias.