25 de Noviembre: Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer

Sindicalismo Feminista e Internacionalista en solidaridad con las trabajadoras palestinas

En el marco del Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer, que se conmemora todos los 25 de noviembre, diversas organizaciones y centrales sindicales de todo el mundo -entre ellas esta Central- difundieron un comunicado para manifestar su apoyo a las trabajadoras palestinas. Compartimos aquí el texto.

Ante la globalización de la violencia machista! Lucha sindical internacional feminista y antiracista!
Manifiesto en defensa de la organización internacional de las mujeres sindicalistas y en apoyo a las trabajadoras palestinas.

Los sindicatos abajo firmantes llevamos años denunciando que la violencia contra las mujeres es un fenómeno estructural y que se evidencia en todos los ámbitos de la vida. En los centros de trabajo, en las calles, en las escuelas, en los hogares y, muchas veces, también en el interior de la lucha sindical. Violencias múltiples que marginan a las mujeres a través de diferentes mecanismos y en todo el mundo.

Los feminicidios, la brecha salarial, el reparto desigual de los cuidados, del empleo y de la riqueza y la precariedad enfrentada por las mujeres trabajadoras obedecen a una lógica mundializada de poder. Un fenómeno que se relaciona directamente con la perpetuación de este capitalismo patriarcal, racista, colonialista y ecocida que desde el sindicalismo de clase y de los pueblos oprimidos combatimos todos los días.

Siendo la violencia machista un fenómeno global, es urgente la construcción de redes y acciones sindicales internacionales capaces de transformar esta histórica injusticia social contra las mujeres. Para ello, apostamos por un sindicalismo feminista nutrido desde nuestros pueblos, pero en permanente conexión con las experiencias de las trabajadoras en otros territorios.

En este sentido, hoy recordamos las luchas de las mujeres palestinas y de todas las mujeres de los pueblos oprimidos bajo el peso de la tiranía, el colonialismo, el apartheid y la ocupación militar. Israel lleva décadas ejerciendo violencia patriarcal y racista, mediante prácticas sionistas y el sistemático asedio a la Franja de Gaza y su aislamiento, mientras las mujeres palestinas siguen luchando por acceder a sus tierras, sembrarlas, cosechar sus cultivos y alimentar el pueblo.

Las vidas y los cuerpos de las mujeres palestinas están sometidos a invasiones militares, bombardeos, asesinatos, tortura, encarcelamiento y sistemas de control de masas cada vez más sofisticados e invasivos que desarrolla Israel. ¡No podemos ignorar que 36 mujeres palestinas siguen en las cárceles de los territorios ocupados! Al exportar estas políticas y métodos misóginos, el apartheid israelí está en el centro de la infraestructura de opresión militarista-patriarcal a nivel mundial.

Todo esto se produce a la luz de la continua sumisión de las mujeres palestinas a discriminaciones internas que también las privan de sus derechos sociales, económicos y políticos. Un doble crimen contra la mujer luchadora. Por todo ello, Palestina es también una cuestión sindical feminista y antirracista. Al final, no podremos transformar los sistemas patriarcales de opresión mientras no rompamos con la explotación y la expropiación de las trabajadoras de los pueblos oprimidos de todo el mundo.

Por todo ello, denunciamos alto y fuerte que la persecución de las mujeres es una estrategia de dominación global y la lucha sindicalista feminista es, por tanto, una lucha internacionalista. Denunciar la violencia machista pasa, necesariamente, por seguir trabajando hacia la paridad, el fomento de espacios seguros y libres de agresión y por aumentar la presencia activa de las mujeres también en la representación internacional de las organizaciones sindicales. Ante las relaciones internacionales del capital, definidas por el machismo, por el saqueo y por la dependencia, nosotras defendemos la organización delas mujeres y reivindicamos la soberanía de los pueblos.

Finalmente, los sindicatos abajo firmantes expresamos nuestro completo rechazo a la violencia contra las mujeres en todo el mundo y manifestamos nuestro firme compromiso con la defensa de condiciones, espacios y mecanismos para que las trabajadoras puedan seguir construyendo un sindicalismo combativo a la altura de los desafíos que tenemos. Otras relaciones internacionales, pensadas desde el feminismo y edificadas desde abajo y a la izquierda, no solo son necesarias, sino posibles.

¡Viva la lucha
feminista! ¡Viva las trabajadoras del mundo!

Sindicalismo Feminista e Internacionalista.
24 de noviembre de 2022